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Otros símiles para entender lo que es una oposición

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Tiempo de lectura: 3 minutos

Una oposición no es 100% una serie de exámenes

Admitámoslo, cuando se habla de oposiciones todo el mundo tiene en la cabeza que son solo exámenes. En esta entrada intentamos argumentar que también podrían ser entendidas como entrevistas de trabajo, pero, a la vista de los impactos que ha podido tener, unos 650 ahora mismo, no parece que sea algo que haya calado.

De este modo, a pesar de que el acceso a la función pública se organiza a través de ejercicios, tenemos serias dudas de que se deban preparar como uno estudiaba en el colegio, en la carrera o para cualquier otro tipo de prueba a la que uno se haya enfrentado.

Una argumentación algo más sesuda está en el post enlazado en el primer párrafo. En lo que sigue utilizaremos un par de analogías que esperamos que clarifiquen otros aspectos ligados a lo expuesto en ella. Recomendamos, por tanto, leer ambas cosas.

La oposición es como sacarse el carné de conducir

Desconocemos cómo cada uno vivió el sacarse el carné de conducir. Unos tardaría más, otros menos. Quizá alguno supiera conducir antes, otros igual llevaban ya una moto, el resto serían unos completos novatos al volante.

Admitiendo que siempre hay casos, en lo que seguramente podamos estar de acuerdo todos es que lo que te da el carné de conducir es el derecho a poder llevar un coche.

¿El hecho de tener el carné hace que, mágicamente, pases de no tener ni idea de cómo circular a poder hacerlo de manera segura? A los padres de quien escribe esto les pareció que no. De este modo, hasta que no hubo una cierta acumulación de horas de vuelo gestionadas satisfactoriamente, servidor no pudo coger el coche solo. No tengo datos, pero diría que este modus operandi no es algo aislado.

Dicho esto, ¿una vez que apruebes la oposición eres ya un funcionario 100% operativo? Tenemos nuestras serias dudas. Empleando el símil anterior, lo único que te permite haber aprobado la oposición es que puedes ser nombrado funcionario y tomar en posesión tu primer destino. A partir de ahí, todo está por hacer.

La oposición como una relación de pareja

Podríamos distinguir dos tipos de relaciones de pareja. Unas con clara vocación de largo plazo y otras en las que, sin lugar a dudas, prima el corto, o cortísimo, plazo. Las segundas pueden pasar a ser de las primeras, pero no todas llegan a ese nivel.

Esta analogía aplica sobre todo en los exámenes con temario. Allí donde uno ve pareja tiene que pensar en los temas.

De este modo, de los temas hay que saberse lo mínimo imprescindible. Es lo mismo que pasa cuando lo que quieres de una persona no va mucho más allá de hacer ejercicio juntos. Cuál sea su música preferida o si es más de mar o montaña, en ese momento, es completamente irrelevante.

De un tema tendrás que escribir 90 minutos o hablar 20. Todo lo que no puedas escribir o decir en ese espacio de tiempo no vale para nada. Es como saber que los padres de esa persona se llaman Adán y Eva. Vemos muy complicado que puedas aprovechar para algo esa información en la situación que se supone que vais a estar.

Conclusiones de todo lo anterior

La más clara es la siguiente: no fliparse. ¿Hay que estudiar y esforzarse? Claro que sí, pero, por favor, con un poco de cabeza y criterio.

Todo el proceso selectivo hay que tomárselo como algo por lo que hay que pasar para poder llegar a ser funcionario. Algunas cosas de las que aprenderéis os podrán servir en vuestra carrera administrativa, pero, seamos sinceros, serán pocas. Vayáis a donde vayáis os tocará, seguramente, empezar de cero. No nos parece que merezca la pena apasionarse con ningún tema y pretender controlarlo mejor que el preparador. Con un nivel medio, medio-alto va que arde.

Habrá temas que os podrán gustar más que otros y, quizá, en algún momento consigáis trabajar en la subdirección en la que se llevan. Enhorabuena, os habéis casado con esa persona después de haber compartido solo cama. Ahora ya sí que podéis preguntarle cuál es su música preferida y si es de mar o de montaña, junto con cualquier otro detalle que os resulte de interés. Hasta que ese momento no llegue, y sobre todo antes de haber aprobado, no creemos que esa necesidad de tener todas las preguntas respondidas lleve a ningún sitio positivo.

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