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Ingenieros y los principios de necesidad y proporcionalidad

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Tiempo de lectura: 5 minutos

Disclaimer

La siguiente entrada está basada única y exclusivamente en el contenido de esta noticia. No tenemos información completa de la reforma que allí se comenta.

De este modo, cualquier conclusión que podamos sacar a continuación puede no servir al caso expuesto ya que, como ya se ha dicho, no tenemos todos los datos.

¿Por qué escribimos esta entrada entonces? Porque lo que allí se plantea puede ser analizado bajo el prisma de la buena regulación y los principios de necesidad y proporcionalidad. En muchos de los temas del oral de la oposición al cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado estos principios están presentes y, en opinión del redactor de esta entrada, deben ser interiorizados por los opositores, ya que toda su actividad profesional deberá regirse por ellos.

Sirva este post como un mero entremetimiento para comentarlos.

Resumen de la noticia

Estamos hablando de la Región de Murcia. Parece que se quiere dar acceso a funcionarios del grupo A2 a puestos de funcionarios del grupo A1.

Información de contexto

Grupo de funcionarios

Hay diferentes grupos de funcionarios. Nos centraremos en los dos que se citan en la noticia, el A1 y A2.

Cada grupo tiene asociada una horquilla de niveles. Se puede observar en azul en esta tabla del Ministerio de Hacienda.

En el caso del A1 iría del 22 al 30 y en el A2 del 18 al 26. De este modo, los dos grupos podrían ocupar los niveles 22, 23, 24, 25 y 26 sin ningún problema.

Por otro lado, los ingenieros industriales (creemos que ahora esta es la terminología correcta) pueden optar a puestos del grupo A1 (y A2) y los ingenieros técnicos solo del A2. Esto último es matizable, tal y como se comenta en nuestra segunda FAQ.

Habilitación competencial de cada profesional

Sin entrar en grandes detalles, los ingenieros industriales pueden hacer algunas cosas que los ingenieros técnicos no pueden. En sentido contrario creemos que esto no es así.

Para ser ingeniero industrial hay que ser ingeniero superior industrial pre-Bolonia o tener el máster habilitante post-Bolonia. Para ser ingeniero técnico hay que tener la ingeniería técnica pre-Bolonia o un grado en ingeniería post-Bolonia.

Si en esta sección hubiese algún error consideramos que este no es especialmente relevante para el análisis que se va a realizar.

Problemática expuesta en la noticia

Simplificando mucho, dado que se pueden colar ingenieros técnicos en puestos que antes estaban reservados a ingenieros superiores, estos podrían llevar a cabo cosas para las cuales no están capacitados.

Necesidad y proporcionalidad

El problema que se acaba de plantear es cierto y no se puede negar.

Si un nivel 24, por ejemplo, antes solo podía estar ocupado por un ingeniero superior y ahora se abre la mano y puede ser ocupado por un ingeniero técnico, es evidente que tarde o temprano uno de ellos estará allí.

Ahora bien, ¿es esto malo?

Análisis

Desde un punto de vista de niveles, no. Un funcionario del grupo A2 puede ocupar un nivel 24. Que tengan la opción de promocionar y ganar más dinero no parece que sea algo malo para nadie.

Si nos tenemos que preocupar de la habilitación competencial necesaria para ocupar el puesto de trabajo, tendremos que analizar qué se hace en ese puesto de trabajo, no quién lo hacía antes.

Utilizaremos un símil para ilustrar esto. Casi cualquier persona puede coger algo que se le ha caído al suelo (personas sin titulación). Muchos podrán coger un libro de una estantería (ingenieros técnicos). No tantos podrán un mate en una pachanga de baloncesto (ingeniero industrial).

De este modo, cabría plantearse qué hacía el ingeniero industrial en su puesto de trabajo de nivel 24. ¿Coger cosas que se habían caído al suelo? ¿Coger libros de una estantería? ¿Hacer mates?

Proporcionalidad

Solo en el caso de que el 100% de su jornada laboral se dedicara a hacer mates tendría sentido protestar, ya que es cierto que en esta situación una persona que no está capacitada para realizar el trabajo tendría que hacerlo.

En cualquier otro escenario, no estaría justificado. Al menos de manera obvia.

En este caso lo que parece más proporcionado es que las tareas asociadas a hacer mates las tengan que realizar necesariamente funcionarios de un nivel 27 o superior, quedando el resto, de menor nivel, para personal con un nivel 26 o inferior.

Sin tener ningún dato al respecto, seguramente la actividad habitual de las unidades afectadas seguramente no requieran de una gran especialización y puedan ser llevadas a cabo por cualquiera de los funcionarios allí destinados (ingenieros industriales o técnicos).

Cuando haya que realizar una labor de mayor complejidad, con el modelo propuesto, esta será llevada a cabo por personal debidamente cualificado. De este modo también se garantiza una cierta organización en el trabajo, ya que requiere analizar la tarea y remitir el expediente al colectivo de funcionarios habilitado.

La prohibición que parece que el colectivo de ingenieros propone no podemos negar que también soluciona el problema, del mismo modo que también se pueden matar moscas a cañonazos.

Presunción engañosa

Implícitamente se está suponiendo que una persona que ha aprobado una oposición A2 no tiene la titulación para poder optar a una oposición del grupo A1, lo cual no deja de ser tendencioso.

Un ingeniero industrial, por el motivo que sea, puede opositar a un puesto de auxiliar administrativo (C1 o C2, ahora no lo tenemos claro). Si aprueba la oposición seguirá siendo ingeniero industrial, por mucho que la titulación mínima que se exija sea de bachiller o graduado escolar.

Supondremos que lo que habilita para la realización de la tarea es la titulación, no la oposición. Este sería el caso más desfavorable.

Siendo esto así, ¿cuál sería el mejor criterio para asignar expedientes? ¿El grupo como se ha propuesto o la titulación del personal?

Está claro que que si optamos por el grupo no cometeremos ningún error, pero llegado el caso podríamos dejar de contar con personal que podría suponer una descarga de trabajo.

Emplear el segundo criterio supone una cierta complejidad de gestión, al tener que solicitar la titulación de cada miembro de la unidad. Dependiendo de la situación, puede merecer la pena. Y también así solo el personal debidamente cualificado realiza las tareas.

Conclusión personal

Todos tenemos una tendencia natural a creer que todo lo que hacemos es vital para la humanidad y solo nosotros podríamos salvarla. La realidad es sumamente terca y si analizamos con cuidado lo que hacemos, la mayoría de las veces son cosas grises y sin un especial valor añadido.

Es cierto que hay momentos puntuales en los que tenemos que esforzarnos al límite de nuestras posibilidades para resolver problemas muy concretos. Porque estos momentos existen, creemos que “todo” lo que hacemos solo lo podemos hacer nosotros.

Quizá un enfoque más ajustado a la realidad sería decir que solo esos problemas concretos los podemos resolver nosotros. El resto de cosas las podría hacer, seguramente, cualquiera.

Seamos conscientes de esto y dejemos que todo el mundo pueda desarrollar su actividad de manera libre y sin cortapisas.

No estoy diciendo que alguien haga cosas que no puede hacer. Simplemente, que si puede hacerlo, que no se lo impidamos.

Contacto y comentarios

Como siempre, puedes ponerte en contacto con nosotros aquí para tratar el contenido de este post o cualquier otro relacionado con la oposición.

Del mismo modo, agradeceremos cualquier comentario que quieras poner a esta entrada o cualquier otra del blog.

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