Publicada la convocatoria del año 2024
15 abril, 2024
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Sesgo del superviviente y la preparación de las oposiciones (temas de 6 páginas)

Tiempo de lectura: 3 minutos

El sesgo del superviviente

Durante la Segunda Guerra Mundial, los Aliados mapearon los agujeros de bala en aviones que fueron alcanzados por fuego nazi. La idea era reforzar las áreas con muchos agujeros.

Sin embargo, Abraham Wald, un matemático, llegó a una conclusión diferente: los puntos rojos solo representaban el daño en los aviones que llegaron a casa. Las áreas que deberían reforzarse eran los lugares donde no había puntos.

Este fenómeno se llama sesgo de supervivencia. Nos tememos que hay academias que podrían estar cayendo en él.

En la presente entrada lo justificaremos.

Los datos

Analizando los datos de la pasada convocatoria, aquí, podemos decir que la tasa media de aprobados fue del 26,4%.

La tesis

Una metodología de preparación es normal si su tasa de aprobados está cerca del valor anterior. Una metodología es buena si lo excede y es mala si está por debajo.

Implicaciones

Si la metologia es normal, aprueban los opositores que tocaba que aprobasen.

Con una metología buena, habrá funcionarios que en otras condiciones no lo habría sido. ¡¡Bravo!!

En el caso de una mala metodología, entre las personas que suspendan habrá casos debían haber aprobado y les tocará pasar por todo el proceso de nuevo para conseguirlo. ¿Mala suerte?

Un caso real

Una academia publicó en su momento que tenía 76 opositores inscritos para el escrito.

Finalizado el proceso publicó un listado de 18 personas que se podría entender como todas las personas que les habrían superado la oposición.

De estas 18 personas a algunas las conocemos.

  • Una de ellas era la que, en la pasada convocatoria, a falta del caso práctico, era la primera de la promoción.
  • Otra estuvo con nosotros en la anterior convocatoria y creíamos que el oral lo iba a aprobar, pero no fue así.
  • Otras dos solo se apuntaron para el caso práctico,.

Por tanto, de los 18 aprobados, podríamos decir que solo 16 pasaron por la preparación completa de esta academia. De estas 16 personas, una claramente se sabía que iba a llegar al caso práctico y otra tenía muchos puntos, con independencia de la preparación que recibieran esa convocatoria.

Asumiento esto como cierto, pasemos a las conclusiones.

Conclusiones particulares

Lo repetimos: todo lo que sigue se basa en que lo anterior es cierto. Si no fuera así, habría que volver a realizar el análisis y matizar o corregir lo que toque.

Con 76 personas que llevas al escrito, dada la tasa media de aprobados (26,4), te tocan 20,1 aprobados.

¿Cuántos le aprobaron?

  • 18 siendo muy generosos.
  • 16 siendo realistas. Dos solo fueron al caso práctico.
  • 15 siendo muy tendenciosos. Una ya iba sola y solo necesitaba un pequeño empujon. El que estuvo con nosotros, por no hacer más sangre, se lo damos como suyo.

Por lo tanto, hay 4 personas que estuvieron con ellos que deberían haber aprobado. No sabemos quiénes son, pero existen y tienen nombre y apellidos.

Conclusiones generales

Cualquier resultado que uno obtenga es bueno o malo según con qué lo compares. Cuatro son las comparaciones posibles:

  1. Contigo mismo en el pasado.
  2. Con la competencia ahora.
  3. Con lo esperado.
  4. Con el contrafactual que cada uno quiera plantear.

Al no conocer el histórico, no podemos hacer ninguna valoración de 1. En lo que se refiere a 2, los resultados son muy buenos, bastante cerca de la academia con más aprobados. Los casos 3 y 4 se podrían considerar equivalentes en este caso y suponían que al menos 20 personas aprobarían. Puede haber un margen de error. Vale. ¿De cuánto? ¿Del 5%? ¿Del 10%?

Aún en este últimno caso habría 2 personas que deberían haber aprobado y no lo han hecho.

El porqué de esta entrada

Esta academia, hasta donde sabemos, consiguió tener ese número de inscritos porque les convencieron que para aprobar la oposición bastaba con estudiar temas de 6 páginas.

Es cierto que este enfoque fue válido para 16 personas, pero provocó el suspenso de 4.

Creer que esta metodología es buena es, a nuestro modo de ver, un caso de libro de sesgo del superviviente. Como nos han aprobado muchos, la metodología es buena.

No pasaría nada si esto se hubiera quedado aquí, pero nos han informado que ha surgido una nueva academia que se basa en la misma metodología.

Si juntamos los 4 que en esta convocatoria deberían aprobar de la primera academia y los 4 de la segunda, tenemos a 8 personas que no van a ser funcionarias por haber hecho caso de cantos de sirena.

Consejo

Si estas en esta situación no estamos diciendo que necesariamente tengas que cambiar de preparación.

Lo que sí convendría es que fueras consciente de juego al que estás jugando y tomaras alguna medida.

¿Cuál? La que tú mejor consideres.

Si crees que la Academia T.E. te puede ayudar, estamos a tu disposición.

Contacto y comentarios

Como siempre, puedes ponerte en contacto con nosotros aquí para tratar el contenido de este post o cualquier otro relacionado con la oposición.

Del mismo modo, agradeceremos cualquier comentario que quieras poner a esta entrada o cualquier otra del blog.

7 Comments

  1. David dice:

    Desde mi punto de vista y tras haber superado el proceso, creo que la forma más eficaz de preparar una oposición depende mucho de la situación del opositor. Mi impresión es que esa metodología basada en memorizar temas ya resumidos puede ser adecuada para la primera vez que se presenta alguien que esté trabajando. En caso de tener poco tiempo, no tener que resumir los temas puede ser una ventaja frente a no llevarlos todos por el tiempo para prepararlos. Sin embargo, es difícil alcanzar el mismo dominio sobre los mismos que alguien que los haya preparado a partir de una documentación más extensa (no me refiero ya solo a apuntes más largos como los de otras academias, sino también a consultar leyes y libros relacionados con la materia de la que trate el tema y aportar conocimientos previos de los que disponga el opositor).

    En este sentido, a diferencia de lo que me parecía antes de opositar, mi experiencia fue que memorizar los temas no era lo más difícil. Una buena exposición requiere saber mucho más de lo que puedes decir, especialmente en el caso de los temas del grupo 3, donde es necesario comprender en profundidad los modelos que estás exponiendo para explicarlos bien en tan poco tiempo. Tampoco creo que el tribunal busque alguien que repita datos de memoria (más bien alguien que explique el tema con claridad, con datos bien escogidos que apoyen lo que están diciendo, pero sin saturar al oyente). A pesar de que no es mi caso, puedo decir que quienes quedan en la parte de arriba de la promoción lo consiguen por el dominio que realmente tienen sobre lo que están explicando.

    De esta forma, si bien partir de un tema ya resumido me parece que puede ser una buena opción para una primera vuelta si dispones de menos tiempo que alguien que se dedique únicamente a la oposición, creo que en una segunda vuelta conviene hacer tus propios temas. Es decir, las academias son un apoyo, pero gran parte del esfuerzo tienes que hacerlo tú como opositor. Además, una vez que has visto todo el temario, te vas dando cuenta de las interrelaciones que existen entre ellas (los temas no son unidades independientes entre sí) y aprovecharlas a la hora de preparar los temas ayuda a memorizarlos.

    • Muchas gracias David por tu comentario. Estoy bastante de acuerdo contigo.

      Sin embargo, y para que quede claro, lo que pretendía trasladar en el post es que un gran poder conlleva una gran responsabilidad.

      La gente que hemos conocido que oposita al cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado no quiere cambiar de trabajo. Quiere cambiar de vida. Es un matiz bastante relevante.

      Para ello ha decidio opositar y ha puesto en su preparador, academia o lo que sea toda su confianza para conseguir ese objetivo. Si se este le dice que basta con estudiar 6 temas, él creerá que eso es cierto. Sobre todo porque es algo muy atrayente. Además, una vez que te ves envuelto en la vorágine, es complicado que te surjan dudas. Sobre todo si el preparador o academia refuerza sistemáticamente esa idea.

      No sé cuándo fue la primera oposición, pero tiene toda la pinta que no fue ayer.

      No voy a decir que no exista margen a la innovación. Pero convendría tener claro que esta funciona antes de llevarla al mercado. Y cuando digo que funciona, me refiero que funciona en todos los casos. Cuando nadie se ha planteado seriamente aprobar la oposición a este cuerpo con temas demasiado cortos pudiera suceder que no sea buena idea.

      Lo que creo que está claro es que parece que hay gente que ha podido suspender la oposición porque alguien ha decidido hacer experimentos con ellos. De este modo, los suspendidos han perdido dinero, pero, además, también han perdido tiempo de su vida, que es más grave aún. Quizá han renunciado a un trabajo, a pasar más tiempo con la familia (¿quizá un bebé?), o, simplemente, a unas vacacaciones para nada. Todo porque alguien creyó que bastaba con estudiar temas de 6 páginas.

      Y ahora hay más gente que cree que esto es posible que, a su vez, a liado a más opositores.

      Porque me niego a creer que esta gente sabe que esto no funciona como dicen y siguen en sus trece. No vaya a ser que pierdan capacidad de atracción y/o que tengan que trabajar más para dar la preparació que la gente que ha confiado en ellos merece.

      Repito lo que he dicho al principio: un gran poder conlleva una gran responsabilidad.

      • David dice:

        Claro, cuando decía que para un perfil muy concreto de opositor puede ser una opción, estaba partiendo de la base de que aprobar una oposición es difícil (y más aún a la primera). Me gusta leer vuestro blog porque hacéis análisis muy interesantes sobre estas oposiciones y recuerdo un estudio que hicisteis sobre el número de veces que se habían presentado los opositores que habían aprobado que merece la pena leer si te estás planteando prepararlas.

        En ningún caso quiero engañar a quien lea mi anterior comentario dando la idea de que con memorizar 150 resúmenes tienes garantizado aprobar. He visto gente suspender leyendo o cantando más tiempo que yo (por lo que no solo importa el tiempo, sino también el contenido y la forma en la que lo explicas) y llevar un tema muy ajustado puede implicar que si algo se te olvida no puedas reemplazarlo por otro contenido. Ahora bien, si con otros métodos solo puedes llegar con menos de la mitad de temas y con temas cortos puedes preparar todos, vas a tener más posibilidades de aprobar (debido a que se reduce el riesgo de que te toque un tema que no hayas estudiado). En el resto de casos, un tema corto puede servirte como ejemplo de cómo tienes que preparar un tema, pero conviene hacer tu propio tema a partir de él (mi experiencia es que esto es importante para poder recordar el tema, ya que un tema que no se ajuste a tu forma de hablar tiende a costar más cantarlo de forma fluida).

        Por otra parte, a mi me ayudaron mucho las recomendaciones de mi tutora y creo que es una parte muy importante del apoyo que suponen las academias (es difícil encontrar solo cómo afrontar un examen de este tipo). Además, hay temas que en general no se ven en nuestra carrera (salvo en determinadas especialidades) y una buena explicación de los mismos reduce mucho el tiempo que necesitas para poder cantarlos (en caso contrario, terminas teniendo que acudir a libros y videos, lo que supone más esfuerzo). Si tus resúmenes no cambian en todo el proceso selectivo, me parece fácil terminar repitiendo los mismos errores que te han señalado en las tutorías y que se te olviden conceptos con los que no estés familiarizado.

        Para mi, un buen método para el primer y tercer examen podría consistir en proporcionar algunos temas cortos que sirvan como ejemplo de lo que tienes que hacer (de primeras es difícil decidir que quitar y un ejemplo puede ayudar a aprender a resumir, además de indicarte la extensión orientativa que debe tener tu resumen), temas completos que te permitan hacer tu propio resumen y explicaciones por bloques de temas que estén relacionados (por ejemplo es más fácil entender macroeconomía si la ves unida, como en una asignatura de la carrera, ya que unos modelos parten de otros). El orden en el que se explican los temas también es importante (algunos utilizan conceptos explicados en otros temas y un orden adecuado permite señalar esas interrelaciones). Finalmente, las tutorías y los simulacros realistas del examen me parecen muy importantes para guiarte en la preparación, ya que es donde ves los errores que cometes

  2. Sergio "Nemo" Ramos dice:

    Desde mi punto de vista, hacerse uno mismo el temario es una inversión que cuesta mucho tiempo y que además hay que saber hacerlo. Un opositor lo único que tiene que hacer es estudiar y dejarse de perder el tiempo en otras cosas.
    Si te preparas por tu cuenta, no queda más remedio; pero si se contratan los servicios de una academia, ésta debería proporcionar el material adecuado en extensión y actualizado.

    Hay muy pocas academias para esta oposición y algunas quizás no tienen los incentivos suficientes para mejorar el temario o la forma de trabajar, ya que tienen una gran cuota de mercado. Lo mismo ocurre si se comparan los precios, son bastante similares, ya se pague la preparación al contado o de manera mensual. Cabe decir que son bastante superiores a los que se pagan en otras oposiciones mas concurridas y con más competencia.

    Otro punto a considerar, es la diversidad de opiniones sobre los métodos para estudiar y la planificación. Método de vueltas, de arrastre, repaso a los 3 días, a los 7, al mes… Una opinión diferente por individuo, casi como para la selección de futbol… Se debería ser más claro en estos aspectos tan importantes, los pros y los contras de cada uno de los métodos de repaso. Como indican en los posts anteriores, el opositor pone su confianza en la guía y experiencia que le ofrece un preparador o academia. No obstante, el opositor debe saber discernir sobre su caso particular. Como decía Don José Ortega y Gasset: “Yo soy yo y mis circunstancias”.

    Por último, me gustaría tratar es el tema de las expectativas. Entiendo el punto de vista de motivación y por supuesto que es posible ganar la plaza para la primera, con un año y pico de intenso estudio y unos sorteos favorables de temas, así como en la letra de apellido. No sé hasta qué punto puede añadir cierta frustración y desesperación en el opositor que no lo consigue. Quizás simplemente es cuestión de tiempo y de continuar en el empeño… Si no es a la primera, será a la segunda o a la que toque. Hay que tener paciencia y trabajar duro.
    Esta oposición es un nivel A1, extensa en temario y con el consecuente examen oral a superar. Los temas de los diferentes grupos son desconocidos para la gran mayoría de ingenieros industriales, lo que supone un esfuerzo extra de digestión, entendimiento en algunos y tiempo de maduración.

    Me gustaría agradeceros, una vez más, la labor de difusión que realizáis sobre la oposición con este blog y la ayuda desinteresada que ofrecéis a los opositores.
    Un cordial saludo.

  3. Anastasio dice:

    ¿Son recomendables temas de 6 páginas?
    Pues como todo en esta vida, depende…
    Para el 1er ejercicio, escrito y al no haber preguntas posteriores del tribunal, habrá que ajustarse a lo que cada uno es capaz de escribir en el tiempo del ejercicio. En este caso, estudiar de más lo que no puedes escribir no parece muy recomendable y una pérdida de tiempo.
    Para el 3er ejercicio, oral y con preguntas del tribunal, la cosa cambia un poco en mi opinión. Debido a la mejora en el tiempo de cante que se realiza con cada vuelta y machaque en el estudio, los 20 minutos/tema iniciales pueden quedarse cortos. La recomendación podría ser, quizás, aumentar un poco el contenido inicial para llenar esa mejora o mediante anexos de actualidad o ejemplos.
    Lo que no es de recibo, por poner un ejemplo, es que una academia con más de 20 años de experiencia no proporcione un material idóneo, ni con un mínimo de calidad, ni siquiera en la presentación de los temas… El invento no es nuevo y está claro que el esfuerzo lo hace en la promoción y atracción del opositor, que mordido el anzuelo y pagado, la preparación deja mucho que desear.
    Un saludo

    • Muchas gracias por vuestros comentarios.

      Anastasio, tienes toda la razón en lo de “depende”. En el resto, a mi modo de ver, solo parcialmente. Yo, en lo que voy a decir, seguramente también, solo tenga razón parcialmente.

      Es absolutamente cierto que tener preparado un discurso que te cuesta escribirlo 91 minutos es un error, ya que te tocará escoger qué minuto dejas fuera o resumir el otro tema un minuto el dia del examen, cosa que no nos parece sensata ni oportuna.

      Ahora bien, el quid de la cuestión es cuánto material cada uno necesita para elaborar ese discurso. ¿Basta con que te pasen lo que justo puedes escribir en hora y media o sería deseable temer algo más de contenido?

      A mi modo de ver, con un tema de 6 páginas, o lo que puedes escribir en una hora y media, quizá vas muy justo. Cabe la posibilidad de que no entiendas bien los conceptos, o el contexto general del tema, o que te quedes corto el día del examen.

      ¿Hay que dar entonces temas de 5.000 palabras? ¿O de 10.000? Nosotros damos la tres versiones y avisamos que cada una vale para una cosa diferente y que a partir de ahí el opositor gestione su estudio. Semanalmente nos leen los temas y podemos detectar carencias e intentar reconducirlas.

      Sobre la academia que mencionas, o cualquier otra que haya por ahí, no sé si la gente es consciente de que está pagando por la preparación. Hasta donde sé, nadie regala los temas ni la preparación asociada. En el momento que uno paga, automáticamente tiene derechos, entre ellos, el de exigir lo que te han prometido. Y si no te hacen caso, hay otras opciones de preparación. Es posible que te acabes gastando más dinero, pero, comparado con perder un año de tu vida, igual hasta te sale barato.

      Te comentaré mi historia. Fui a esa academia para preparar la oposición en las convocatorias de 2003 y 2004. El primer año iba a clase y en el segundo solo iba a por las actualizaciones. Vi pronto cómo iba la cosa y llegué a la siguiente conclusión: habiendo solo una academia, que los temas del escrito fueran buenos o malos era irrelevante. Todo el mundo iba a tener el mismo material, por lo que la calidad de los temas no importaba demasiado (más o menos). Ahora bien, en el oral la cosa cambiaba, y mucho. Si a mí me salían temas malos, mal asunto. Si a otro le salían temas que estaban mejor hechos, suerte para él. Esto ya me pareció en su momento que era demencial y clamaba al cielo.

      Mi aprobado o suspenso, además de mi trabajo, dependía de la calidad de los que temas que me habían facilitado.

      Como a cualquiera que se lo cuentes lo entiende, escribí una carta al departamento de formación de la institución que amparaba la academia. Se lo comenté a mis compañeros opositores. En un primer momento tuve muchas adhesiones. Imagino que no te sorprenderá que te diga que al final la carta solo la firmé yo. No sé qué pasó luego, pero parece que nada. Al año siguiente surgió una nueva academia que, entre sus virtudes, estaba que la variabilidad en los temas era inexistente. Ya solo dependías de tu esfuerzo. No de la suerte que tuvieras con los temas que te salieran. Fue un gran salto adelante. Aprobé años después con ellos.

      Conclusión: exige temas mejores o cambia de dealer. La primera opción te saldrá más barata en euros, pero puede ser un dolor de cabeza. La segunda será más cara, pero debería ser más cómoda. Tú mismo. Decide lo que sea y asume las consecuencias. Mis mejores deseos para el proceso.

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