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Sobre el trabajo como funcionario

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No son pocos los que se han puesto en contacto con nosotros para preguntar cuál, o cómo, va a ser su trabajo una vez aprueben la oposición. De este tema hablamos ya en este post. Ahora intentaremos enfatizar en otros aspectos que quizá antes no se trataron lo suficiente.

En primer lugar, y con el fin de responder a esas personas, cabría mencionar lo siguiente. Sois una gran minoría los que optáis por opositar por criterios basados en lo que vais a hacer en el ministerio. La gran mayoría no oposita porque quiera cambiar de trabajo, sino porque quiere cambiar de vida, lo cual es un matiz sumamente relevante. No es que tu trabajo anterior no te guste, sino que la vida que llevas con él no te acaba de convencer y  crees que siendo funcionario las cosas pueden cambiar. Lógicamente, como en cualquier aspecto de nuestra vida, todo tiene su cara y su cruz, por lo que como funcionario tendrás cosas buenas y cosas malas, pero se entiende que el saldo global es beneficioso.

Dicho lo anterior, vayamos al tema del trabajo. ¿Qué vas a hacer como funcionario? Ni la más remota idea. Dependerá de dónde vayas a parar. Igual tu primer destino te encanta y te quedas allí años y años, pero, admitámoslo, existe una probabilidad bastante elevada que esa plaza que cogiste porque era lo que te parecía menos malo de todo a lo que podías optar no te sea el trabajo que esperabas. Pero el mundo no se acaba aquí. Puedes cambiar de trabajo tirando de amigos o conocidos que te pongan en contacto con alguien a quién tú le puedas solucionar su problema.

Tenía pendiente hablar de la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) y aquí vamos hacer una mención. La plantilla de cualquier organismo público viene definida en su RPT. Allí se dice cuántas personas van a trabajar, su división en departamentos (subdirecciones típicamente), cuales son sus niveles y sus complementos específicos. Por decirlo de algún modo, para un edificio dado, defines cuántas plantas tiene (direcciones generales o secretarías de estado, a modo de ejemplo), cuántas habitaciones tiene cada planta (subdirecciones) y un número de sillas en cada habitación donde la gente se puede sentar con sus características asociadas. No puede haber más de una persona sentada en cada silla, pero algunas de ellas pueden estar vacías. Por lo tanto, ya puedes ser la persona mejor capacitada para trabajar en la subdirección X, que si no hay sitio en la RPT de esa subdirección, no podrás trabajar ahí.

Si hay huecos, hay una tendencia natural a que el jefe, que ocupa su propia silla, la cual algún día quizá también se vea vacante, intente que alguien la ocupe. Para ello dará publicidad de las características de la plaza (silla). Habrá interesados y uno de ellos será seleccionado de algún modo. En ese momento tendrá que cambiar de silla. Los dos modos habituales para son la comisión de servicios y la adscripción provisional.

Si te vas en comisión de servicios dejas de sentarte en tu silla, que sigue siendo tuya, y te sientas en otra de prestado, ya que probablemente alguien también la tenga en propiedad. Tú puedes volver a la primera silla cuando quieras, o te pueden hacer volver, que también se han dado casos. Si esto sucediera se puede dar una proceso en cascada de lo más interesante, ya que si alguien vuelve a su sitio, el que lo estuviera ocupando también tiene que hacerlo y así hasta el último.

Este sistema puede ser algo engorroso, ya que sigues figurando en tu antigua plaza aunque haga siglos que no aparezcas por ahí y hasta que tú no la liberes (consigas en propiedad la plaza que ocupas) no se la podrán dar en propiedad a quien la esté ocupando. Sin embargo, es el modo habitual para moverte.

Otro modo es la adscripción provisional. En este caso no tienes marcha atrás, ya que te obligan a renunciar a tu plaza. Se sobreentiende que algún día sacarán la plaza a concurso y te la darán a ti. Hay organismos que prefieren este modo de proveerse de plazas y puede ser un primer motivo de discusión si los departamentos de recursos humanos del sitio al que te vas y del que vienes no se ponen de acuerdo en cómo moverte (uno quiere comisión y el otro adscripción provisional).

Cualquiera de estas dos alternativas conlleva toda una serie de papeles viajando de un lado para otro y gente que puede decir que no. A veces va todo como la seda (todo no tarda más de dos meses) y otras suele haber problemas y demoras. En estos casos no hay más que armarse de paciencia y esperar. Generalmente, tras algunos meses en el peor de los casos, todo se acaba resolviendo y cambias de trabajo. No tenemos dados fiables, pero no es descabellado que te tengan mareado 6 meses o más antes de que todo acabe bien.

No hemos mencionado los chantajes en los que te puedes ver envuelto, del tipo “yo te dejo ir, pero tú consígueme a tu sustituto” (obsérvese que este tipo de argumentos no tiene fin, salvo que vayamos a un esquema circular en el que todos nos movemos). Son más habituales de lo que pueda parecer y hay también que tenerlos en cuenta. En el plazo de 6 meses están incluidos.

Por lo tanto, a la vista de lo anterior, hacéis muy bien en preocuparos de vuestro futuro trabajo, pero hay modos para que, si lo que os ofrecen en un primer momento no os gusta, cambiar, por lo que el tema del trabajo, tarde o temprano, debería quedar resuelto.

Como siempre, puedes ponerte en contacto con nosotros aquí para tratar el contenido de este post o cualquier otro relacionado con la oposición.

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2 Comentarios

  1. Anónimo
    9 septiembre, 2015 at 10:48 — Responder

    Gracias por la información.

    Planteo una pregunta más concreta, no me ha quedado claro si puedes moverte a otro Ministerio/Organismo público con mayor o menor facilidad y si hay posibilidad de al menos elegir un área en la que estás mas especializado, sería lo suyo pero el sistema está claro es que es cualquier cosa menos perfecto. Respecto a la retribución de entrada nos podrías comentar algo ? sé que hay tablas para todos los grupos de funcionarios pero interpretarlas es una odisea …

  2. 9 septiembre, 2015 at 11:36 — Responder

    Sobre lo de salir de tu ministerio/organismo: la mecánica es exactamente la misma, pero a veces se mete Administraciones Públicas (el ministerio o secretaría de estado con estas competencias) para informar el cambio. Es un papel que alguien tiene que firmar.

    Sobre tu capacidad de escoger dónde quieres ir: si te interesa un área, pregunta a los que están ahí y postúlate a las ofertas que haya allí. Por muy interesado que estés, si no hay plazas, no hay nada que hacer.

    Sobre la retribución: hay una entrada que habla sólo de eso. A modo de resumen, unos 2.000€/mes a la entrada y cuando promociones entre 2.300 y 2,500€/mes. Todo en neto. Pagas extras, no son el doble. No tengo el valor exacto, pero quizá 1.7x

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