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Aprender de los errores – valoración tras un examen

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Usemos la imaginación por un momento

Supongamos por un momento que haces un examen y que no apruebas.

Imaginémonos también que te interesa mucho aprobarlo.

Vayamos un paso más allá, tienes acceso a las personas que han valorado tu desempeño.

¿Quién no intentaría hablar con ellos para ver qué ha podido pasar con el fin de mejorar en aquello que te han dicho que has fallado?

¿De qué tipo de exámenes estamos hablando?

Alguien podrá decir que, si has suspendido un examen, lo que hay que hacer es estudiar más. Totalmente de acuerdo. Sin embargo hay matices.

Si el examen no tiene un temario cerrado, se valora de forma conjunta toda la prueba y no se entrega el texto revisado, entendemos que hay margen para poder comentar algunos aspectos, como, por ejemplo: la nota de cada pregunta o si el contenido de cada una de ellas se ha considerado oportuno.

En lo sucesivo nos referiremos a este tipo de pruebas.

Posibles escenarios que se podría dar

El primer caso sería aquel en el cual los que han puntuado tu examen están encantadas en ayudarte y de comentan todo lo que ha podido ir bien y mal, con el fin de que potenciar lo bueno y mejorar lo malo.

Es la opción más generosa. No se puede considerar un gasto, sino una inversión, ya que es de esperar que, aquellos que hayan recibido el comentario, con algún esfuerzo adicional (estudiando más horas, sí) y habiendo mejorado aquello en lo que fallaron, tengan más fácil aprobar en un futuro.

No obstante, es algo que requiere tiempo, esfuerzo y dedicación. En un mundo ideal todo el mundo colabora y se ayuda. En el mundo real todo el mundo quiere colaborar y ayudar, pero no siempre le da la vida para hacerlo.

La segunda opción sería que directamente no te digan nada. Preguntas y no hay ningún tipo de respuesta. En los tiempos que corren, no parece que esto sea admisible.

Las terceras alternativas están ya en la gama de los grises.

Una posible respuesta es decir que no has aprobado porque no has sacado más de un 5 o porque no has respondido a todas las preguntas. Si se sabe que para aprobar hay que sacar un 5 o responder a todas las preguntas, no parece que esto que te dicen sirva para mucho, pero al menos se han tomado la molestia de comentarte algo. Veamos el lado positivo.

Otra alternativa sería que te den algún consejo o valoración. Ahora bien, no sabes hasta qué punto es para ti o es algo estándar que han decidido contar a todos.

Hay otras opciones dentro de los grises, pero no podemos desarrollarlas todas.

¿Y ahora qué?

Ante cada una de las opciones que hemos planteado, si nos pasará a nosotros, haríamos lo siguiente.

En el primer caso, daríamos muchas gracias a la persona con la que hemos hablado y le pediríamos que transmitiera nuestro agradecimiento al resto del equipo. Una vez hecho esto, solucionaría los problemas que me han dicho para el próximo examen. Y sí, estudiaríamos más. Probablemente, con los comentarios, mejor.

El segundo caso no lo vamos a contemplar. Consideramos que la opción de no decir nada no es realista.

El tercer caso es el más complejo. Si te han dicho algo útil, estamos en el primer caso y allí nos remitimos. Si quieres conseguir algo más, hay que tener en cuenta que, como hemos dicho antes, si las personas que te evalúan tienen otro trabajo además de actuar como juez en tu examen, es posible que ese otro trabajo les quite el tiempo que necesitan para poderte dar una mejor respuesta.

No obstante, ellos también deberían ponerse en vuestra piel e intentar ayudaros en la medida de sus posibilidades. Sobre todo, si han pasado por el mismo examen recientemente.

En definitiva, la cosa sencilla del todo igual no es. Hay dos intereses en juego y, siendo imparcial, no queda del todo claro cuál tiene que primar.

Papel de aquellos que ya han aprobado

Aquellos que han aprobado el examen quizá deberían valorar qué le interesa más al colectivo.

Unos comentarios particularizados a cada persona que ha suspendido, mencionando qué ha ido mal y cómo se podría solucionar, podrían actuar como motivante para seguir intentándolo y que el esfuerzo dedicado sea más productivo. Para que quede claro, probablemente, esa persona, además, tenga que estudiar más, y mejor.

Si lo que se obtiene, una vez aprobado, merece de verdad la pena, seguramente la gente lo siga intentando. Es bastante probable que muchos de ellos lo acaben consiguiendo en algún momento.

Sin embargo, si fuese asumible el esfuerzo, quizá sería más interesante ser algo más constructivo y proactivo.

Como ya hemos dicho, esto no sale gratis. Por tanto, debería estudiarse cómo se puede ayudar a los evaluadores para que puedan ayudar a los interesados.

Sin este apoyo, si ellos tienen otras cosas que hacer, quizá igual o más importantes, no es de extrañar que los comentarios sean, quizá, poco valiosos.

Caso particular de exámenes

Para vuestro conocimiento, hay unos exámenes que son algo particulares. Aquí se habla de ellos en relación al derecho de conocer los criterios de valoración. En el punto 7 de esta página se trata algo, quizá, más íntimamente ligado a todo lo que hemos dicho en este post.

Lo comentamos por si alguien que lee esto ha suspendido un examen de los que allí se habla.

Contacto

Como siempre, puedes ponerte en contacto con nosotros aquí para tratar el contenido de este post o cualquier otro aspecto relacionado con la oposición.

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