Hoy nos ha escrito un posible opositor preguntándonos por qué debería optar por nosotros y no por alguna otra opción de preparación. En esta entrada no vamos a responder a esta pregunta, sino que vamos a intentar dar criterios para que podáis vosotros decidir qué os conviene más hacer para intentar aprobar la oposición. Para ello partiremos el modelo que describimos en esta entrada.
Decíamos allí que Nota = Conocimientos x Comunicación.
Analicemos qué opciones hay para cada factor.
Conocimientos
Para poder tener conocimientos sobre un tema en particular hay que obtener una fuente y posteriormente estudiar.
Para obtener las fuentes hay básicamente dos opciones, o lo haces tú o pagas a alguien para que lo haga por ti. Hay opciones intermedias, como obtener un temario de alguna convocatoria anterior y adaptarlo para la convocatoria en curso.
La opción que hacerse el temario conlleva un esfuerzo. Yo estimaría unas 10 horas de media para tener un tema moderadamente decente. No sabríamos deciros si esta cifra es algo conservadora. En cualquier caso, no creemos que el valor sea nunca superior a 20 horas por tema (de media). Por simplicidad en el análisis, supondremos 8 horas/tema para que coincida con las horas que alguien puede dedicar al estudio al día. Es decir, en un día completo de estudio haces un tema.
Si esto es así, para hacer el temario para el examen escrito podéis dedicar 2 meses completos de trabajo, sin descansar ni un solo día. Para el examen oral se os pueden ir 3. Es de esperar, sin embargo, que tras el esfuerzo, algo se os haya quedado y en la fase de estudio necesitéis menos horas.
La opción que obtenerlo conlleva menos esfuerzo, pero suele tener un coste. ¿Cómo debería ser este temario? Aquí hablamos sobre ello. Tiene que ser un temario que no genere indefensión, es decir, que no haya temas radicalmente malos.
Una vez se tiene el temario, sólo queda estudiarlo para tener los conocimientos. Dependéis de vosotros, por lo que esta parte queda fuera del análisis.
Comunicación
En la primera entrada enlazada decíamos que no sirve de nada saberse muy bien el temario si no es capaz de materializarlo en el examen. De este modo, la parte de comunicación, exposición, planteamiento o como la queráis llamar es muy relevante. En este caso también hay dos opciones con todos los puntos intermedios que se os puedan ocurrir. La primera es pagar a alguien para que os ayude y la segunda es no pagar a nadie. La primera alternativa se suele asociar a ir a una academia o contar con un preparador y la segunda con recibir el apoyo de amigos, familiares o conocidos.
En cualquier caso, lo que conviene destacar aquí es que a este aspecto hay que prestarle atención. Si conocimientos vale 10, pero comunicación vale 0, tienes un cero. De este modo, algo hay que hacer para intentar mejorar este aspecto.
Una academia o preparador debería poder ayudarte en este aspecto. Deberían tener experiencia en este ámbito para poderte asesorar. Por otro lado, al ayudar a muchos, pueden darte una orientación de cómo vas en comparación al resto.
Lo que hace un preparador tampoco vayáis a creer que sólo está al acceso de unos pocos. Probablemente cualquier amigo, familiar o contacto (con cabeza) que podáis tener os puedan ayudar también. Quizá no conocen tanto el temario, pero al menos os podrán decir si os han entendido, lo cual ya es mucho.
Vosotros mismos también podéis servir como fuente de aprendizaje. Os podéis grabar y ver cómo lo habéis hecho y a partir de ahí ir mejorando.
En cualquier caso, insistimos, hay que hacer un esfuerzo en mejorar la comunicación. El cómo es vuestra opción, pero, por favor, practicad.
Conclusión
Intentemos poner a continuación factores a tener en cuenta.
- Hay que conseguir un temario "decente". Lo podéis hacer vosotros, contar con una academia que os dé uno actualizado o conseguirlo de otras convocatorias y actualizarlo a partir de ahí. Dependiendo de vuestra disponibilidad de tiempo y dinero, escogería la mejor opción. En cualquiera de los casos, convendría que os asegurarais que el temario que obtengáis es "decente".
- Si vais a pagar por él, yo preguntaría cómo os lo van a dar y si va a ser por lotes o todo de una tacada. Si os lo dan por lotes es probable que os lo den actualizado. Si os lo dan todo de un sólo golpe, es más que probable que no esté actualizado. Actualizar un tema lleva tiempo y esfuerzo y sería raro que alguien os pudiera dar todo el temario con todos los temas actualizados ahora mismo. Enteraos exactamente de qué estáis comprando.
- Hay que practicar el examen. ¿Cómo lo vas a hacer? ¿Vas a contar con alguien de vuestra confianza que os apoye escuchándoos y aportándoos comentarios valiosos? ¿Sabes quién es él? ¿Sabe él que lo va a ser? ¿Está de acuerdo? En cualquier caso, como ya hemos comentado, en nuestra opinión, no preocuparse de este aspecto no es una opción. Si no lo hacéis, consideramos que estáis condenados al fracaso, por muy buenos estudiantes que seáis y por muy bueno que sea el temario. Podemos estar equivocados, desde luego.
- Como hemos dicho en el punto anterior, la preparación o exposición del examen la podéis hacer vosotros por vuestra cuenta. Otra opción es contar con alguien que se dedique a ello. Os costará dinero, pero es de esperar que lo que os pueda decir os ayude más que lo que os pueda decir cualquier otra persona que podáis conocer. Una academia no necesariamente tiene que ofertar este servicio. Preguntad si lo ofrece o no.
- Aún diríamos más, más que ofrecerlo, debería "obligaros" a hacerlo. Una cosa que suele suceder es que consideréis que no podéis escribir o cantar ni un tema porque no habéis estudiado lo suficiente. Nada más falso que eso. Podrás escribir más o menos y podrás cantar más o menos, pero algo podrás hacer. Hazlo y mira a ver cómo lo has hecho. Probablemente no sea tan terrible como pensabas. En cualquiera de los casos, algo aprenderéis haciéndolo. Sabrás cómo lo has hecho, cuánto de verdad sabes, cuánto más tienes que saber como para llenar el tiempo que tienes disponible, te habrás enfrentado al examen, habrás dejado de ser un novato, etc., etc. Son todo ventajas. No somos capaces de ver ningún inconveniente. Algún día os tendréis que enfrentar al examen. No estaría de más que alguien os forzara a hacerlo, ya que es posible que si depende todo de vosotros jamás lo hagáis.
A modo de resumen, hay tantas posibilidades de afrontar una oposición como opositores haya. Lo que todos probablemente hagan sea intentar conseguir el material y ver cómo lo plasman en el examen del mejor modo. En función de cuál sea vuestra situación, ved qué alternativa de las que ofrece el mercado os resulta mejor. Pero sed conscientes que tenéis que trabajar siempre en dos ámbitos, complementarios y vinculados.
Como siempre, puedes ponerte en contacto con nosotros aquí para tratar el contenido de este post o cualquier otro relacionado con la oposición.